Tres entrenamientos de natación rápidos para el verano

Publicado en Fitness

Quieres sentirte más fuerte, estar más en forma, quemar la grasa y tonificar al mismo tiempo? Tírate de cabeza a la piscina.

Una sesión de ejercicios en el agua quema calorías (alrededor de unas 500 por hora), aumenta tu metabolismo y fortalece el músculo. Además, no tiene ningún impacto en las articulaciones.

¿Qué más quieres?

Ese cuerpo listo para ir a la playa ya está casi a la vista - prueba estos entrenamientos de natación en el gimnasio y estarás listo para la temporada de verano. Trata de acudir al entrenamiento de piscina unas tres o cuatro veces a la semana.

1. Iniciación al estilo libre

Hazlo fácil, con un entrenamiento centrado en el estilo libre. Usar esta técnica ayuda a mantener a raya al aburrimiento y combina el uso de los músculos; alterna la brazada de pecho y de espalda en todo momento.

  1. En primer lugar, calienta con 4 largos en la piscina a un ritmo suave.
  1. Nada 4 largos a un ritmo moderado, descansa durante 30 segundos. Repítelo 5 veces.
  1. Añade una plancha al entreno. Nada 4 largos con ella, sin olvidarte de mantener la cabeza en el agua y respirar de lado
  1. Enfriar, con 4 largos a un ritmo ligero.

2. Da patadas

Pon en marcha la intensidad y añade distintos aparatos: te ayudarán a variar el entrenamiento (y a echar por tierra cualquier sensación de cansancio).

  1. Comienza tu entrenamiento calentando, nadando 4 largos de la piscina a un ritmo suave. Esta vez, tratar de seguir con la brazada de pecho.
  1. A continuación, coge un par de aletas y haz 6 largos con ellas. Te ayudarán a desplazarte por el agua con facilidad por lo que podrás concentrarte en tu técnica de nado.
  1. Cambia las aletas por una tabla de natación y haz 6 largos con ella. Te permitirán centrarte en el núcleo y concentrarte en el aleteo de tus patadas.
  1. Recupérate con 4 largos a un ritmo ligero.

3. Ejercicios progresivos

Ayuda a desarrollar tu capacidad aeróbica, esforzándote al máximo.

  1. Calienta con 4 vueltas suaves a la piscina.
  1. Prueba con ejercicios progresivos, aumentando el tiempo de nado que ganará en dificultad. ¿La clave? Asegúrate de mantener tu técnica controlada. Entrena desde los 25m a los 50m a los 75m, y luego hacia abajo desde los 75m a los 50m y a los 25m.
  1. Termina tu sesión de ejercicios con 4 largos a un ritmo ligero.

¿Algo para recordar? Recuperarse es clave después es nadar. Lo más probable es que sientas un hambre voraz así que dale un impulso a tu recuperación, come algo saludable en el plazo de una hora de tu entrenamiento.

Idealmente, tu cuerpo necesita nutrientes esenciales para ayudar al proceso de crecimiento y la reparación por lo que los mejores aperitivos con los que puedes darte un gusto son ricos en proteínas y con hidratos de carbono también. La proteína ayuda a prevenir el dolor muscular y proporciona los aminoácidos esenciales para el crecimiento y la reparación. Mientras que algunas personas tratan de evitar los carbohidratos, son tu principal fuente de combustible - y necesitarás cargar combustible después del entrenamiento.

Nuestro consejo? Opta por Joe Wicks, también conocido como The Body Coach (y el chico de oro de Instagram) y sus bagels. Vamos, que te lo has ganado.


Si quieres saber cómo adelgazar con la natación, haz click aquí.

Publicado en Fitness