Cómo puedes dejar de sentirte hambriento

Publicado en Nutrición

¿No puedes dejar de pensar en tu próxima comida? Tu cuerpo puede estar pidiéndote algo distinto. Aquí tienes algunos de las causas determinantes que nos conducen a la nevera.

Ya sea en el trayecto diario matutino o sentado en una reunión o en medio de la nada, las punzadas de hambre suelen llegar siempre en el momento equivocado. La necesidad de picotear entre comidas porque tienes hambre es algo habitual para la mayoría de personas, pero ¿qué puedes hacer para disminuir el deseo de devorar todo lo que se te ponga por delante?

Sigue estos consejos y no tendrás problema alguno para mantener a raya esas punzadas de hambre.


Mantente hidratado

Uno de los errores comunes con la sensación de hambre es que puedes estar confundiéndola con la sed. En promedio, deberíamos beber dos litros de agua al día para asegurarnos de que estamos completamente hidratados. No tener suficiente líquido en el cuerpo puede dejarte con la sensación de hambre. Lleva una botella de agua contigo en todo momento, te ayudará a obtener toda el agua que necesitas en tu dieta. Así que la próxima vez que te sientas un poco ansioso, toma un vaso de agua en lugar de picar algo.


Desayuna

Por la mañana, necesitas cargarte del combustible adecuado para prepararte para el día y mantener el apetito a raya hasta la hora del almuerzo. Sin desayuno, tu cuerpo se sentirá como si estuviera muriendo de hambre. Experimentarás cansancio, falta de concentración y, por supuesto, punzadas de hambre en el estómago. Ya sea una tortilla o cereales, desayunar algo cuando te levantes es fundamental para evitar las punzadas de hambre.


Obtén tus proteínas

Son como inhibidores del apetito: comer más proteínas es una manera efectiva de evitar cualquier punzada de hambre. Las proteínas no solo te ayudan a aumentar tu rendimiento durante el día, sino que también te ayudarán a aumentar tu metabolismo de grasa corporal en un 32 por ciento. Desde mariscos hasta frijoles, trata de consumir alrededor de 50 g de proteínas cada cuatro horas para que puedas seguir adelante y luchar contra la tentación de picar azúcar y dulces.


Mantente alejado del azúcar

Si tienes hambre y comes algo dulce, no resolverás el problema. Los azúcares interrumpen la comunicación entre el cerebro y el estómago cuando estás lleno. Resumiendo, los azúcares solo enmascaran el problema, en realidad no lo arreglan. No consumas dulces, en lugar de eso, asegúrate de que formen parte de una comida variada para ayudar a controlar tu apetito.


Aumenta el consumo de fibra

Los alimentos ricos en fibra tardan más en digerirse que otros grupos de alimentos, por lo que incluir mucha fibra en tu dieta te hará sentir lleno durante más tiempo. Las manzanas, las zanahorias y las espinacas son tres excelentes ejemplos de productos frescos para comer pero los frijoles rojos, las semillas de chía y la calabaza son alternativos a la fibra. Además, comer alimentos ricos en fibra te ayudará con la salud intestinal y reducirá el riesgo de que padezcas estreñimiento.


¡Ve más despacio!

Según la investigación, la comida tarda aproximadamente 20 minutos en llegar a tu estómago hasta que empieces a sentirte satisfecho. Pero un estudio destaca que la mayoría de las personas ingieren su comida en cinco minutos y se quejan de que todavía tienen hambre. Cuando comas, intenta dejar el tenedor en el plato entre bocado y bocado para alargar el tiempo de comer a los 20 minutos y veras como no sentirás la necesidad de comer algo justo al terminar.

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