Plantas increíbles que puedes cultivar una y otra vez

Publicado en Nutrición

Una opción sana y buena para el medio ambiente (y para tu bolsillo): existen muchos beneficios para que cultives tus propias plantas, especias y herbolario. Aquí tienes algunas de las mejores plantas que puedes cultivar y utilizar para tus delicias culinarias

Una opción sana y buena para el medio ambiente (y para tu bolsillo): existen muchos beneficios para que cultives tus propias plantas, especias y herbolario. Aquí tienes algunas de las mejores plantas que puedes cultivar y utilizar para tus delicias culinarias - y cómo hacerlas renacer de nuevo.

Chiles
Escoge tus chiles favoritos. Retira y planta las semillas en la tierra (en macetas separadas para cada tipo) y colócalas en una zona soleada.

Brotes de ajo
No podrás hacer crecer una cabeza de ajos pero los brotes comestibles le confieren a los platos un buen sabor amargo. Coloca la cabeza de ajos en un vaso o una maceta, con agua limpia, justo en la parte inferior (no cubras la cabeza). Cambia el agua cada dos días y recórtalos según sea necesario (no demasiado, ya que no producirá más brotes una vez recortados del todo).

Aguacate
No conseguirás un árbol de cada hueso pero planta dos o tres e intenta que echen raíces. Con el lado puntiagudo del hueso hacia arriba, colócalos (con la ayuda de unos palillos) sobre un vaso o recipiente pequeño y sumérgelos en agua hasta la mitad inferior de los huesos. Cambia el agua regularmente y colócalos en una zona bien iluminada. En seis semanas la parte superior comenzará a deslizarse y deberías empezar a ver algunos tallos y raíces. Una vez tengas algunas hojas y tu árbol sea de 2 a 3 centímetros de alto, puedes trasladarlo a una pequeña maceta con tierra y drenaje.

Albahaca
Retira las hojas inferiores y sumerge algunos tallos (cinco o más) en agua limpia, cambiándola cada dos días. Una vez veas que aparecen nuevas raíces, sepáralas del tallo y plántalas en la tierra de forma individual. Régalo con regularidad y colócalo en una zona soleada.

Col
Coloca las hojas de la col en un recipiente profundo, manteniendo el agua en la parte inferior. Coloca el recipiente en una zona con mucha luz solar y cambia el agua cada dos días para asegurarte de que las hojas permanezcan húmedas. Cuando veas que las raíces comienzan a aparecer puedes trasladarlo al jardín o a una olla grande. Repite el proceso una vez que la col se haya desarrollado completamente.

Tomates
Guardar las semillas de tomate, enjuágalas y deja que se sequen. Plántalas en una maceta cubierta y una vez que sus brotes hayan crecido unos centímetros, plántalos de nuevo en una zona soleada.

Jengibre
Utiliza cualquier trozo que sobre de jengibre y colócalo en la parte superior de una maceta con tierra. Los nuevos brotes y las raíces comenzarán a aparecer con el tiempo y, a continuación, coge lo que vayas a utilizar y vuelve a sembrarlo utilizando el mismo sistema otra vez.

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