Superalimento: Coles de Bruselas

Publicado en Nutrición

Parecida a los repollos en miniatura, estos vegetales de hoja verde por lo general no miden más de 4 cm de diámetro.

La verdura crucífera es rica en nutrientes y baja en calorías (una taza de este súper alimento contiene menos de 40 calorías) y pertenece a la familia de las coles, la col rizada y el brócoli.

Es preferible consumirla al vapor o hervida, la principal preocupación cuando se preparan las coles de Bruselas es asegurarse de no cocerlas demasiado, ya que entonces liberarán el reconocible olor a azufre y pierden su valor nutricional.

Beneficios:

Las coles de Bruselas son ricas en proteínas y muy ricas en vitamina C, A, B6 y K, una ración de este súper alimento es suficiente para satisfacer tus necesidades diarias. Entre los beneficios para la salud, encontrarás en este vegetal una excelente fuente de manganeso, potasio, hierro y fibras.

Incluir coles de Bruselas en tu dieta regular puede reducir el riesgo de cáncer, mejorar la salud en general, mejorar la absorción de calcio y la salud de los huesos, reducir los niveles de colesterol y disminuir el riesgo de diabetes y enfermedades del corazón.

Las coles de Bruselas suministran al cuerpo vitaminas que promueven la formación de colágeno y como consecuencia le dan un aspecto más joven y saludable cutis, reduciendo las arrugas.

Recetas:

Cortezas doradas de Coles de Bruselas
para 4 personas - como guarnición

"Me encanta lo fácil que resultan de preparar las Coles de Bruselas y los pocos condimentos que se necesitan para hacerlas brillar. Busca coles de Bruselas pequeñas y bien cerradas. Las más pequeñas se cocinan más rápido, mientras que las de mayor tamaño tienden a ponerse marrones mucho antes de que se hagan", sugiere Stacey Fisher. Esta receta fue inspirada por 101 Libros de cocina y puedes ver otras sugerencias en www.goodnessis.com

24 coles de Bruselas pequeñas
2 cucharadas de aceite de manteca derretida\aceite de oliva
La ralladura de un limón
1 cucharada de zumo de limón recién exprimido
Sal de roca fina y pimienta recién molida

Lava y seca las coles de Bruselas. Recórtales la punta del tallo y quítales las hojas exteriores, si es necesario. Córtalas por la mitad, desde la raíz a la parte superior y añádelas con cuidado en un recipiente con una cucharada de manteca derretida o aceite de oliva, teniendo cuidado de mantenerlas intactas.
Calienta 1 cucharada de manteca o aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio. No calientes en exceso la sartén o las coles de Bruselas se cocinarán demasiado rápido por fuera.

Coloca las coles de Bruselas por el lado plano hacia abajo en una sola capa, espolvoréalas con sal, tápalas y cuécelas durante aproximadamente 5 minutos; las partes inferiores de las coles deberían mostrar sólo un toque dorado. Corta o prueba una de las coles para comprobar si están completamente tiernas, si no es así, tápalas y cocínalas durante unos minutos más.

Una vez tiernas, destápalas, sube la temperatura y cocínalas hasta que los lados planos sean de un color marrón dorado y caramelizado. Usa una espátula de metal para mezclarlas una o dos veces para conseguir un poco de dorado en los lados redondeados. Condimenta las coles de Bruselas con más sal, un poco de pimienta molida, una pizca de ralladura de limón y unas gotas de zumo de limón.

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