¿Qué ejercicios pueden hacer las personas con enfermedades cardiacas?

Publicado en Wellness

Al igual que cualquier otro músculo, tu corazón también necesita actividad física para ayudar a mantenerlo en buenas condiciones.

Sufrir de una afección cardíaca no supone ninguna contraindicación para la actividad física. Aunque si la padeces, deberás seguir los consejos de tu médico o profesional sanitario para obtener un mayor rendimiento de la actividad o asegurarte de que el ejercicio sea seguro y averiguar cuál es la mejor manera de aumentar tu nivel de actividad física. Esto es especialmente importante si no estás acostumbrado a realizar actividad física.

Actividades seguras.

Tu médico, enfermera, equipo de rehabilitación cardíaca, fisioterapeuta o especialista en ejercicios pueden aconsejarte / Deberían indicarte que evites actividades extenuantes como levantar objetos pesados, los deportes competitivos o intensos como el squash.
La natación es recomendable para muchas personas con problemas cardíacos pero para otras puede aumentarles la tensión del corazón. Si quieres empezar a nadar, es muy importante que lo consultes primero con tu médico o enfermera.

Cambios en la medicación.

Algunos medicamentos pueden afectar en gran medida la forma en que tu cuerpo efectúa el ejercicio. Tu médico puede informarte si necesitas cambiar tus planes de ejercicio.
Si tu médico te receta un medicamento nuevo pregúntale si puede afectar el tipo de actividad que realices. Este es especialmente el caso si tienes medicamentos como los bloqueadores betas que reducen la velocidad de tu ritmo cardíaco.


Consejos de entrenamiento general para personas con enfermedades cardíacas

• No realices ejercicio al aire libre cuando haga demasiado frío, calor o humedad sin consultarlo con tu médico previamente. Una humedad elevada puede hacer que te canses más rápido. Las temperaturas extremas pueden interferir con la circulación, dificultar la respiración y causar dolor en el pecho. La mejor opción es realizar las actividades en el interior como caminar en el centro comercial o en una cinta de correr.

• Asegúrate de mantenerte hidratado dentro de lo posible. Es importante beber agua incluso antes de sentir sed, especialmente en los días calurosos. Pero ten cuidado de no beber demasiada agua. ¡Consulta primero con tu médico!

• Si has interrumpido tu programa de ejercicios unos pocos días (por ejemplo, debido a una enfermedad, vacaciones o al mal tiempo), asegúrate de regresar a la rutina. Comienza con un nivel reducido de actividad y auméntalo gradualmente hasta que vuelvas al punto de partida.
A medida que realices el ejercicio, es normal sentir la falta de aliento, sudar y notar los latidos más rápidos de lo normal.

Cuando los síntomas no son normales:

• Si te quedas sin aliento, débil, mareado o aturdido mientras realizas ejercicio, reduce la velocidad o descansa. Mientras descansas, mantén los pies en alto. Si los síntomas continúan, llama a tu médico o enfermera.

• Si tienes latidos cardíacos rápidos o irregulares, descansa y trata de calmarte. Controla tu pulso tras 15 minutos. Si es superior a 120-150 latidos por minuto, llama a tu médico.

• Si tienes algún tipo de dolor, no continúes con ese ejercicio. Habla con tu doctor.

• Si tienes dolor o presión en el pecho, brazo, cuello, mandíbula u hombro, llama al 112.

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